El camino mas largo

A lo largo de mis años, siempre me vi obligado de seguir un camino conocido. La perfección, mis padres, la sociedad y la educación intentaron inculcarme el y los caminos que un hombre debería de transitar. Siempre fue el mismo camino, una y otra vez a pesar de las dudas, de nunca tener en claro que buscar y que encontrar sobre ese camino.

Muchas veces la vida nos lleva a escoger el camino mas fácil, el seguro, aquel que nos hace sentir protegidos, queridos y necesitados. Nos apachurramos (Darío Dixit) y nos quedamos en el camino de la comodidad, ante el peligro de lo desconocido, de eso que nos hace palpitar el corazón. Desde que empecé a decidir no dejarme ganar por el miedo que he intentado, con mayores logros que fracasos, cambiar de recorrido. Porque lo importante no es llegar al fin, sino recorrer el camino, transitarlo, aprender, conocer(se) y disfrutarlo, para mal o para bien. Pero ¿Cuántos son los que se atreven a transitar el camino mas largo? ¿A hacer un acto de fuerza especial para cambiar lo que a primera vista parece inevitable?
Poca gente es capaz de prever, incluso, hacia donde les lleva el camino hasta que llegan a su fin. Es ahí, cuando uno está por comenzar a transitar el nuevo camino, cuando las dudas comienzan a aparecer y el miedo se presenta de la peor manera posible.
Los tiempos difíciles han ayudado a hacerme comprender mejor lo infinitamente rica y maravillosa que es la vida y que muchas cosas que nos preocupan no tienen la más mínima importancia.
Pero soy una persona negativa.

¿Y si la vida, fuera simplemente una cadena de malas decisiones hasta un final menos trágico? No importa que ruta tomemos siempre terminamos en el mismo lugar: El infructífero encuentro con el destino. El momento en el que todo pierde sentido y decidimos que la dirección hacia adonde vamos, no es la que nos hace feliz. Y esa felicidad pesa, moviliza.

Mis contradicciones tienen un punto de inflexión en el cual depende de que lado se mire. Puedo contradecirme trescientas millones de veces al día o puede ser que aún no haya decidido cual verdad es la que quiero adoptar como axioma. Porque mi vida se mide en axiomas, en reglas que no deben ser quebradas para mantener un orden y progreso. Aún así, decido no elegir el camino que siempre me ha depositado en la misma salida. Quiero seguir escuchando a mi corazón. Eludir el camino que todos conocemos. Seguir hacia adelante ruta de los que intentan lo que nunca pensaron y se sienten felices porque hay algo distinto, porque se desvanece de pronto lo que sobra y no existe el vacío si queremos colmarlo.

¿El camino que se elige es siempre el correcto? Lo correcto está en la elección.

Y me gustaría poder elegir. Aunque suene egoísta.



Mas, si existiera el camino de olvidarte, yo voy siguiendo el camino de quererte.

Jenniley Bonilla

2 Sentimientos

juliette dijo...

¿Por qué es egoísta elegir?

¿El camino de olvidar a quién, de querer a quién? A veces tirás cada una que yo no sé si sorprenderme y preguntarte de quién hablás, o pensar que te pintó escribir eso y nada más.

Olive Hoover dijo...

Sabía que se venia el post depresivo y existencialista. Y aunque sabés que banco todas y cada una de tus decisiones diré: nunca dejes de escuchar a tu corazon. Sé egoista y escuchalo.
Soy la que sigue el camino de quererte...