Texto

A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir cruzándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí sólo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando en lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como ésta.

Haruki Murakami

Filosofía de Jueves

¿Qué nos pasó? Tal vez estamos en el mundo para buscar el amor, encontrarlo y perderlo, una y otra vez. Con cada amor volvemos a nacer y con cada amor que termina se nos abre una herida. Estoy llena de orgullosas cicatrices.

Isabel Allende

He encontrado el secreto de tus ojos

Mírame
busco en el fondo del pozo la cantárida dorada
y para salvar a la noche asesino a los noctámbulos
mírame hasta el agotamiento de las fuentes
donde el temblor se deshace
en la inmovilidad de tus ojos
¿desde qué día señalado por la ausencia de horas
has dejado de creer en la noche?
el amor es una forma de la maduración de los ríos
es un pasatiempo vertiginoso al borde del abismo
y tú has comenzado a caminar por la cuerda de mis sueños
a embellecer la muerte de los pasos.

Para que sólo tu luz me ilumine
ordena que hoy sea el último día
ordena que se derrumben las alturas
arranca la blanca mancha del sol
de otros ojos extraños que pasan.

Mírame
mírame en la luz de un universo sin mundos
en la luz de esa aurora feroz
mírame con tus dientes
y a través de la espuma
de océanos interminables que nos acechan.

Filosofía de Martes

Hay que aprender a decir que no, y no sentirse culpable

Las cosas como son



Últimamente estoy diciendo las cosas desde otra perspectiva y por ahora no me viene defraudando.


Siempre tuve miedo o sentí el dolor de decepcionar a los demás; debe de ser esa presión del hijo mayor que siempre me persiguió, no se si impuesta o auto impuesta, pero he sentido un terrible peso sobre mis hombros que jamás conseguí sobrellevar. O saber llevar. ¿Decepcionar y defraudar son la misma cosa? A tu jefe, a tu novia, a tus padres, al mundo, a la historia, a todos. Sin embargo, nunca me sentí mal conmigo mismo. Reformulo: Sólo en los momentos de introspección y/o crisis es cuando mas me he visto cara a cara con el fracaso y el sinónimo de decepción.

Constantemente encuentro una puta linea adónde divagar. En esta linea de decir las cosas que siento y sin sprite debo admitir que durante mucho tiempo estuve equivocado a usar eso del filtro equivocado, como dice una amiga. Es cuestión de dejar de ser políticamente correcto y ser jodidamente incorrecto; a fin de cuentas, la vida nunca es correcta. ¿Por qué deberíamos de ser nosotros?

¿De qué lado se camina lento, despacio y sin rumbo? Ah, de allá? Gracias...

Mediodía

Transparentes los aires, transparentes
la hoz de la mañana,
los blancos montes tibios, los gestos de las olas,
todo ese mar, todo ese mar que cumple
su profunda tarea,
el mar ensimismado,
el mar, a esa hora de miel en que el instinto
zumba como una abeja somnolienta...
Sol, amor, azucenas dilatadas, marinas,
Ramas rubias sensibles y tiernas como cuerpos,
vastas arenas pálidas.
Transparentes los aires, transparentes
las voces, el silencio.
A orillas del amor, del mar, de la mañana,
en la arena caliente, temblante de blancura,
cada uno es un fruto madurando su muerte.

Idea Vilariño

A puro pulso




Google define el pulso como una pulsación provocada por la expansión de sus arterias como consecuencia de la circulación de sangre bombeada por el corazón. Hace unos meses atrás, la película A Simple Rhythm, intentó mostrarme como todos los ecosistemas del universo interactuan a través y, a partir de, un 'simple' pulso que se va ajustando a medida que este se va haciendo mas intenso. Sin embargo, ninguna de estas dos definiciones me sirve para poder expresar lo que siento cuando se me acelera el pulso.
La mitad de nuestras equivocaciones en la vida, nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos y, nunca terminamos de estar conformes con las cosas y por como las cosas suceden. Las cosas no tienen explicación, la vida no tiene explicación, ni orden, ni nada, aunque veamos en el pasado un principio y en el horizonte un fin. Me aterra pensar que en algún futuro lejano/cercano, estaré quizá arrepintiéndome de no hacer las cosas que siento. Todo tiene un momento, y un lugar. Y no tiene porque ser perfecto. Tiene que ser real, palpable. Como un abrazo.

Ocasionalmente me gusta caminar sin rumbo destinado e imaginar que puedo extraerme del mundo y verlo desde otra perspectiva, con todas esas virtudes dignas de un buen día positivo. Caminar sin sentido, ni orientación ni curso. Caminar, sin omitir sonido y con el ruido de la música, viendo las caras de las personas y extraerme de toda esa realidad que nos rodea y que no me genera nada; por que intento encontrarme en alguien, creer que es posible estar en dos lugares a la vez, pero es imposible.

Camino con un pulso fijo, consciente de mi caminar automático que no es manejado por nadie en particular y que por mas que quiera desviar la atención de mi cabeza, recuerda, sonríe, al unísono con cada latido del corazón; que intenta cerrar los ojos y sentir las gotas en su frente. Porque Mr.X no usa paragüas, quiere sentirse vivo. Y, si bien hay muchas formas de hacerlo, junto con tu sonrisa al viento en una tarde nublada, las gotas en la frente me nutren, me dan fuerza, como una planta transplantada.

Hay que salir a comerse el mundo, la vida; no hay tiempo para nada. No hay tiempo; yo me quiero matar porque se que me voy a morir; y, es esa misma ansiedad la que me ocasionalmente me lleva a pensar desde el mas allá, desde los límites desconocidos de mi.

A mi me encanta ser Martín. Me cabe ser Martín con todos mis defectos y las pocas virtudes que pueda tener. Con esta parte de músico resignado, de negativo por naturaleza, con su parte de Joel, su parte de Will Hunting y su parte de Leonard.

Pero sin ninguna duda, una parte de mi, será gracias a vos, un mejor Martín.

¿Ya puedo expresar lo que me provocás?






Un cambio de frecuencia...

El juego en que andamos

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.

Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.

Juan Gelman

Simetría


Había una famosa propaganda que comenzaba enumerando los límites conocidos por el hombre: Fin y principio, descanso y agite. Nacemos, vivimos y morimos en una sociedad binaria; de momento en el que aprendemos a hablar, nuestras primeras dos palabras marcan una clara diferencia entre ellas: Mama, papa; el segundo grupo de palabras es aún peor: Si, No. Es hora de que se sepa; quizá la mayoría de la gente llegue a este blog por culpa de esta frase, pero no existen los dioses; a estos se los inventó en tiempos antigüos para reflejar la primera y gran diyuntiva que existía entre su insignificante vida: El día y la noche.
Vivimos en una sociedad binaria, pensamos de a pares y de hecho, mucha gente considera que lo impar es inmoral e irregular (Basta citar el caso extremo de Monk). Entonces, ¿Por qué esta mal cuando pensamos de una u otra manera? ¿Por qué deberían de existir los grises en los pensamientos?
No estamos preparados, educados para pensar de otra manera, por eso generalmente la gente que rompe los moldes es porque intenta comprobar la existencia de cierto límite. Límite mental. Límite que se nos impone desde que nacemos y que pocos tienen el coraje de romper. La sociedad te lleva a quedarte dentro de esos límites, de esos estándares que se nos imponen y que nos hacen infelices.
Pero la sociedad está cambiando, el mundo esta cambiando. Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. ¿Y como entonces vivir sosteniendo el ideal del destino o de la propia libertad? ¿Sería hoy yo mismo si hubiera cambiado una desición anterior en mi vida? Cuantas veces imaginamos un futuro-presente-imaginario en base a nuestras experiencias vividas, sin saber si la acumulación de desiciones nos hubiera depositado en el mismo lugar desde donde hoy, somos capaces de meditar sobre un futuro que no existe pero que parece mejor.

Sin embargo, mientras escucho lo que queda de música y miro la foto que alguien colgó en un lugar donde siempre hubo blanco, no puedo dejar de ver nuestra sonrisa y pensar en ese momento y en las nubes que, de fondo, marcaron el momento.

Tu sonrisa, mi sonrisa. La simetría. La perfección

Los "héroes" y los "no-héroes"

Según Reuben Fine, los jugadores de ajedrez se dividen en "héroes" y "no-héroes".

Los "héroes" creen que el ajedrez es lo único importante, juegan bien al ajedrez, pero es lo único que hacen bien, tienen pocos o ningún amigos, muy mal carácter, y acaban amargados. Piensan que ganar es lo único importante.

Los "no-héroes" les gusta hacer de todo, tienen buen carácter y muchos amigos, juegan también muy bien, pero se quedan más satisfechos con una partida bonita ("hermosa") que con una victoria porque el otro se equivocó. Son más felices, porque no sufren con las derrotas y el placer de la victoria les dura más, aunque a veces se acuerdan de una partida muy bonita que ganaron y no se acuerdan contra quién jugaron.

Los "héroes" se acuerdan de a quién le han ganado, pero no cómo, y eso de "partida bonita" no lo entienden muy bien: piensan que una partida sólo es bonita, si la han ganado ellos.

Se puede cambiar de una a otra personalidad según como uno se tome las cosas.

Estas dos personalidades se dan en todos los aspectos de la vida, no sólo en el ajedrez, y tienen otros nombres en lenguaje de la calle que no pondré sobre el papel.

Los “no-héroes” son muchísimo más peligrosos que los héroes cuando se enfadan, aunque les pasa muy poco, y esto es así porque su sentido del honor, de la ética, y del compañerismo les puede empujar a mucho, mientras que los “héroes” sólo se mueven por ambición, orgullo y cosas parecidas, que son más débiles.

Los héroes verdaderos, los de las leyendas, son "no-héroes" que se encontraron en situaciones en las que todo en lo que creían y querían estaba en peligro y dependía de ellos, y actuaron en consecuencia.

Amar es dar lo que no se tiene a quien no es


Estoy cada vez más convencido de que nuestra felicidad o infelicidad depende mucho más de la forma en que se resuelvan los acontecimientos de la vida a los acontecimientos en sí. A fin de cuentas, ¿Qué es lo que importa en la vida? ¿Llegar? ¿Padecer? ¿Perecer?

Todos llegamos al mismo lugar, con menos prisa o mas despacio pero no creo que el final, sea algo por lo que todos tengamos antojo de llegar; y, en definitiva, lo que queda, lo que nunca muere, es como fuimos nosotros y cuanto crecimos en esta carrera infinita espiritual y lo que aprendimos durante todo el proceso, de las personas, de los momentos y porque no, de nosotros mismos. Cuanta felicidad aprendimos a disfrutar, cuanto dolor aprendimos a sobrellevar y, mas que nada, a perdonar...
Nadie mide la felicidad. Nadie te enseña a disfrutar de lo que tenés hoy, ahora. Ahora que ya no es. Que ya no es, porque vos, seas quien seas estas leyendo esto en un futuro inexistente para mi, y en un pasado que jamás existió para vos.

Dicen que hay tres cosas que no tienen vuelta atrás: La palabra dicha, la oportunidad perdida, y la muerte. Y yo no quiero tener que arrepentirme de ninguna. No quiero pensar que las cosas que no se dijeron en un momento, ya no pueden volver, que el momento no se puede recrear, que ya no existe; en realidad me aterra darme cuenta de que es así. Siempre recuerdo al famoso Ted Mosby preguntándole a medio planeta si ese era (fue) el momento o no de besarla y de como se arrepiente por no haberlo hecho; pero lo que mas le preocupa no es el no haberlo hecho; es saber que puede llegar a existir esa maldita coincidencia de que jamás vuelva a ocurrir. Y ahí es cuando el hombre se siente impotente, minúsculo.

Que fácil uno se olvida de todo. Que fácil que la mente logra gestionar los casilleros vacíos de la memoria para ser ocupados solamente por recuerdos alegres. La época hace que uno aplique memoria selectiva y se acuerde -a veces, en lo posible- de lo que puede y no de lo que debe. Quizás, uno, a veces cambiaría todo lo que tiene por algo del pasado (Mientras suena la parte Would you wait for me?!) o por algo que ya no es y que lo retorna a un lugar feliz, a un pasado que existe en el presente solitario, en el fragmento diminuto de un segundo; un lugar inexistente, inconcreto, pero que existe y que nada, ni nadie, jamás, hará que desaparezca. Si habré navegado por mi memoria, de derecha a izquierda, en un eterno recuerdo, en un olor mágico, en un momento inmortal, casi perpetuo, queriendo volver a recrearlo para mitigar el dolor. Mi dolor. Único. Singular.

¿Acaso no es ese, el fin de la nostalgia? Sábato decía que todo momento pasado se lo recuerda mejor, pero que en realidad es tan malo como el actual, sólo que se recuerdan las cosas que a uno le hicieron bien que hacen que todo pasado sea, indefectiblemente, mejor.

El antes y el después. Los finales alegres y de los finales que son. Los finales que dan lugar a un nuevo comienzo y los finales que jamás se consiguen.

Cuando estas triste, la música triste es mas triste; y cuando a un escrito le ponés nombre, es porque querés, esperas, muy en el fondo de tu ser, a que en algún momento sea leído, o tenés la leve esperanza de que así sea.

Quien busca encuentra, suele decir el dicho. Y al que encuentra, se le mueve todo...

Poema 7 – Espantapájaros

¡Todo era amor… amor! No había nada más que amor. En todas partes se encontraba amor. No se podía hablar más que de amor.

Amor pasado por agua, a la vainilla, amor al portador, amor a plazos. Amor analizable, analizado. Amor ultramarino. Amor ecuestre.

Amor de cartón piedra, amor con leche… lleno de prevenciones, de preventivos; lleno de cortocircuitos, de cortapisas.

Amor con una gran M, con una M mayúscula, chorreado de merengue, cubierto de flores blancas…

Amor espermatozoico, esperantista. Amor desinfectado, amor untuoso…

Amor con sus accesorios, con sus repuestos; con sus faltas de puntualidad, de ortografía; con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.

Amor que incendia el corazón de los orangutanes, de los bomberos. Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas, que arranca los botones de los botines, que se alimenta de encelo y de ensalada.

Amor impostergable y amor impuesto. Amor, incandescente -y amor incauto. Amor indeformable. Amor desnudo. Amor-amor que es, simplemente, amor. Amor y amor… ¡y nada más que amor!

Oliverio Girondo

Follow Me

Hace un año decidí, quizá en contra de una regla propia, sacarme una cuenta de twitter; un poco porque estaba aburrido, un poco porque me causaba intriga y otro porque necesitaba contactarme con alguien, este 1 de mayo, feriado que cayó sábado, decidí ingresar en el formulario de alta y empezar a experimentar ese mágico y extraño mundo de las redes sociales 2.0.
Siempre fui una persona social, virtualmente hablando; desde las épocas en donde me conectaba a las BBS, pasando por los foros, esos grandes foros que han quizá pautado en secreto los cimientos de lo que hoy conocemos.

Sin entrar en detalles de un pasado pisado que me ha dejado bastantes buenos recuerdos, amigas, amigos y anécdotas de todo tipo twitter ha conseguido llevar todo a una nueva expresión. Para una persona ansiosa como yo, el saber que hay algo que leer, siempre me da cierta tranquilidad que me relaja.

Recuerdo que, en cuanto decidí darlo de alta fue, un concepto que me llevó hacia él: Microblogging. No quiero poner muchas palabras con las cuales se puedan encontrar este espacio desde un buscador, jamás fue la idea de este espacio lejos de todo, pero debo decir que esa palabra fue la que originó todo. Pensé que al tratarse de esa palabrita mágica podría quizá canalizar esos pensamientos que no llegan a formar un buen texto en algo pasajero y fructífero pero con un fin determinado: plasmar eso que pensaba en algún lugar. Lo que nunca imaginé es que esa herramienta me llevaría nuevamente, como hace ya varios años atrás a un nuevo mundo y horizonte para conocer gente, entablar nuevas conversaciones y poder dejar fluir esa necesidad de temas que no comparte la mayoría como el cine, la música, el humor ácido y los pensamientos filosóficos y bizarros. Me brindó oportunidades de poder intercambiar pensamientos, gustos y hasta porque no, risas...

Pero lo mas importante es que me llevó a vos.

Yo no te conocí por twitter; ya te conocía desde antes, desde otra vida; o fuimos una misma persona, no lo se. Lo único que si se, es que conseguí es encontrarte, en el lugar donde menos pensé que te iba a encontrar.

Es esa cálida sensación de tranquilidad, paz. Es perderme en tus ojos y encontrar un hogar, es tenerte a mi lado cada mañana al despertar, ver caer la lluvia arropada entre tus brazos, entre las sabanas revueltas, con la esperanza de ser amado.

El camino marca una dirección. Y una dirección es mucho más que un resultado; y la dirección es guiada por la luz de tus ojos, esa luz que da vida a todo este universo que se genera, que tiene vida y que crece. Verde. Fuerte.

Son esa decisiones que quizá uno en su momento no entiende (El porqué hacerme una cuenta, el porqué hacer un clic de más o porqué leer que escribió CG) pero que todo conducía hacia vos en este momento de la vida, ni antes ni después.

Y no pasa un día en el que me alegre de haberme creado una cuenta.

Mas, si existiera el camino de olvidarte, yo voy siguiendo el camino de quererte.

Jenniley Bonilla

Viajar es vivir

Los viajes me hacen pensar, repasar. La primera mirada por la ventana al despertarse me hace acordar a viajes pasados, a la infinidad de tiempo y espacio en el que estamos sumergidos y que, seguramente, jamás lograremos descifrar. A mirar a la pareja de adelante y añorar, extrañar.

Pienso en toda esa gente que dejo las grandes ciudades por un futuro mejor en un nuevo lugar; en toda la gente que quiere ir a las grandes ciudades en búsqueda de, un futuro mejor; y, me hace pensar en mi, y en mi lugar en el mundo. Que insignificante lugar ocupo yo en todo este motor que se mueve a pesar de lo que yo considere. Alguien que quiere morir (o viajar, porque dentro de todo, viajar es una forma de morir y renacer) esta furioso, lleno de vida y se siente desesperado, hinchado de pelotas y exhausto, todo a la vez; quiere luchar contra todo el mundo y quiere que todo el mundo sepa lo mucho que le ha fallado todo el mundo.

Sin ninguna duda creo que la relatividad es una de las mas grandes teorías del siglo XXI, y no puedo dejar de pensar, desde mi pequeña ventana, al mirar el asiento continuo vacío (porque siempre me toca el asiento donde no hay nadie) lo existencialista y relativo de todo lo que hago, de las decisiones que tengo; de los sueños que sueño. Y jamás completo. De la cantidad de cosas que dejo a la mitad y que nunca consigo llenar; de estar siempre girando ante una infidiad de pendientes que no se achica, sino que se agranda, que me atrapa y envuelve mas de lo que debería.

¿Soy el único que se siente asfixiado o somos todos pero nadie lo exterioriza? Siento que estoy cerca de mucho y lejos de todo; que he llegado a un paso de todo. Y aquí me quedo, lejos de todo, un paso. Por miedo a fracasar, por miedo a no conseguir lo que busco, a tener que reanudar la búsqueda por lo que encuentro.


Tal vez aprender a manejar la máquina del atrevimiento, para viajar instantáneamente a los límites de la vida inmediata, para crear de vez en cuando un breve paraíso sin porvenir ni pasado, sin el doble chantaje de la nostalgia y del miedo es todo lo que necesito.

Tal vez.

Distancias



Tan cerca. Tan lejos. La distancia se mide a partir de los recuerdos, de los olvidos, de esos que te marcan, de esos que te tocan y no se van. De esas apariciones espontaneas que suelen atacar a tu (mi) consciencia sin saber el detonador. El tiempo es la distancia más larga entre dos lugares dice el refrán, sin embargo muchas veces suele suceder que muy por el contrario, el tiempo es el motor o la aceleración, físicamente hablando, de otras maneras que suelo tener para encontrar la distancia. La distancia se hace visible a través de sensaciones, gestos, lágrimas y broncas irracionales incluso, que demuestran que la memoria de cada persona puede ser olvidadiza, rencorosa, pero no volátil.


Distancia de extrañar, distancia de olvidar, distancia de querer estar en un lugar pero no saber como viajar a lo conocido, pero que se escondió bajo tal manto de inseguridad, de esas que nos descolocan; a tal punto de hacernos sentir extraños viajantes, de no saber en donde estar, como actuar, que pensar, decir, sentir o hacer. ¿Seré el único que se mueve sigilosamente (por no decir miedoso) en terrenos que eran conocidos ante una adversidad? Siempre tengo la misma fantasía (por no decir pesadilla) de sentirme en un museo donde no se puede tocar nada; tampoco hay nadie para ayudarme; y yo, ahí, desnudo como dios me trajo al mundo dubitando estripitosamente en la cornisa de mi vacío sobre que paso dar primero y hacia qué dirección.

Ayer tuve un recorrido drástico en el colectivo y en mi mente; pasé de recordar momentos que parecen lejanos, con el inevitable confrontamiento del paso del tiempo. ¿Seré el único que siempre recuerda la edad anterior a la actual, hasta al menos antes de su futuro próximo cumpleaños?

La distancia tiene una manera de aparecer adelante de nuestros ojos y en momentos en donde lo consideramos, generalmente específicamente, innecesario y desubicado. Que lindo sería tener una perilla que sea capaz de borrar selectivamente momentos de nuestra mente o un dispositivo como este y poder sacar esas cosas que directamente ocupan lugar en nuestra finita memoria. ¿Para qué? Simplemente para no ocuparnos de esas cosas que en nuestra memoria viven y existen porque no existe manera de borrarlas. ¿Será mas fácil la vida? ¿Serán mas alegres nuestros recuerdos? No lo se; solo se que al menos de esta forma, hay algo que me falta y lo peor de todo, es que no se lo que es.

Dos personas que se proponen entenderse la una a la otra hasta lo más hondo son como dos espejos frente a frente que se arrojan sin pausa, cada vez desde más lejos, sus propias imágenes, desesperados por ver más, hasta perderse en el horror de una distancia irremediable.

¿Qué murallas derriba tu voz en el sigilo de la noche? Esa distancia que cae como un telón entre el vacío y la memoria ardiente de los días.

Marlene Pasini

Sensaciones encontradas

Tengo una extraña sensación. Un tal Gustavo diría que mas que una sensación es, al fin y al cabo, un presentimiento.
Ya he discutido que en realidad el sentimiento de fondo termina siempre siendo miedo; no importa la palabra con la que se lo disfrace, siempre aparece, inoportunamente para atormentar nuestros pensamientos traducidos en emociones. Recuerdo cuando me costaba mucho desempeñarme en lugares trascurridos y como intentaba mentirme a mi mismo disfrazando ese miedo en muchas otras características que no poseía. Independientemente de mi lentitud para ciertas cosas, siempre fui una persona tímida para poder establecer comunicaciones. Cierta ocasión analizando mi problemática me di cuenta que muchas veces el miedo que me poseía se trataba no a que la persona me rechace como suele suceder, sino, por el contrario (Como para ser original, no) miedo a que me digan que si. Fue un proceso extraño el darme cuenta desde donde venía mi miedo para poder combatirlo, afrontarlo y superarlo. No se si entiende: Jamás me asustó el rechazo; de hecho, creo que es hay mas chances de ser querido por una minoría que ser amado por una mayoría; lo que siempre me preocupó, era no saber que caminos impensados, improbables y fuera de mi control me esperaban con la simple unión de dos letras...
¿A qué venía con todo esto? No tiene importancia. Importancia no, sentido. De todas formas, a lo que iba es que tengo una sensación extraña. Un nuevo disfraz de ese viejo amigo llamado miedo, que viene cuando menos quiero y que cuando se va me deja siendo una persona absolutamente vulnerable.
Los sentimientos y observaciones del hombre solitario son al mismo tiempo más confusos y más intensos que los de la gente sociable; sus pensamientos son más graves, más extraños y siempre tienen un matiz de tristeza. Imágenes y sensaciones que se esfumarían fácilmente con una mirada, con una risa, un cambio de opiniones, se aferran fuertemente en el ánimo del solitario, se ahondan en el silencio y se convierten en acontecimientos, aventuras, sentimientos importantes. Tengo la sensación de no poder nunca jamás con el control de mi vida. Siento que me saqué una opresión del pecho que me esta atormentando desde que durante mis pocos días de vacaciones, me la pasé haciendo cosas que no tenía ganas de hacer. Deber y querer, que contradicciones sobre un accionar. Dicen que el primer paso para enfrentar los problemas son hacerlos concretos y en estas oraciones, lo estoy concretando. Ahora lo puedo ver, puedo sentir que existe en algún lugar de este puto mundo el cual estoy inserto. Que puedo verlo desde una perspectiva en donde me deje contrarrestarlo, donde consiga poder saber que significa no tener el control de mi vida.
Kant solía decir que las diferentes sensaciones de contento o disgusto descansan, no tanto sobre la condición de las cosas externas que las suscitan, como sobre la sensibilidad peculiar a cada hombre para ser grata e ingratamente impresionado por ellas. De ahí proviene que algunos sientan placer con lo que a otros produce asco; de ahí la enamorada pasión, que es a menudo para los demás un enigma, y la viva repugnancia sentida por éste hacia lo que para aquél deja por completo indiferente.
La libertad es lo único que es nuestro y propio, y si lo perdemos en manos de otra persona o cosa es lo peor que nos puede pasar. Las cosas deberían de tener que suceder porque uno tiene el deseo de que sucedan; y el tiempo debería ser utilizado para mejores cosas que para estar controlado por horarios, organizaciones, eventos, burocracias y cosas inertes que no tienen ningún sentido. Uno tendría que poder organizar su día de la manera mas conveniente, con preocupaciones al alcance de la mano y soluciones a la vuelta de la esquina. Quizá, el problema sea exactamente el de intentar bajo todos los aspectos buscar la mejor solución a un problema simple y que esa búsqueda implacable nos lleve a gastar mucho tiempo en algo trivial; no quiero entrar ni ponerme filosófico a estas horas de la madrugada, pero eso de conformarse suena a resignarse y, resignarse suena a que no puedo hacer nada que esté a mi alcance; y, si no está a mi alcance otra vez la gota sudorosa de la sensación aparece en mi frente para recordarme que soy un ratón, dando vueltas una ruedita intentando bajar, buscando la salida, aunque siempre miro para adelante, aunque siempre estoy pensando en lo de atrás, sólo que siento la mirada invisible desde arriba. Precavida. Cautelosa. Controladora...

Las sensaciones intensas muy a menudo ocultan la verdad.

Harry Truman

Escribo, pienso, leo...


Estoy empezando a sentir tu falta. En realidad, estoy empezando a sentir tu necesidad. Presencial. Presencial no, existencial. Necesito que existas, pero de una manera mas concreta, mas real. Ya no me sirve saber que existís en una lejanía cercana, en un espacio en donde mi mente puede recordarte, donde mis dedos creen tocarte de noche. Ya no me sirven los recuerdos; me cansé de vivir en un pasado irreal y ficticio, que me droga hasta hacerme volar la cabeza. Me quedo sin recuerdos y tengo que volver a este presente austero y solitario, a vivir esta realidad que nada me completa, que todo me asfixia y que nada emociona.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo, quiero tocarte, verte. Quiero olvidarme del mundo sin vos. Quiero despertarme dentro de quince días para no sentir todo este vacío que dejaste cuando te fuiste.
¿Cómo se llama eso, cuando el día comienza, como hoy, y todo está arruinado, todo está destrozado, y sin embargo el aire se respira, y todo está perdido? No podría decirte qué momento, qué lugar, qué mirada o qué palabra sirvieron de base, hace ya demasiado tiempo; lo que sí sé decirte es que para cuando me di cuenta ya había un pasado al que mirar. Mirar no, recordar; al que la nostalgia le sirva para navegar con total tranquilidad, y, soñar con un futuro tan lindo como un pasado que alguna vez fue, ese hermoso presente que hoy, no es.
No quiero vivir de recuerdos, de esos que me sacan sonrisas en un viaje perdido de colectivo; prometí no pensar en el futuro y no quiero vivir este presente. No puedo dejar de pensar en tu sonrisa que se hace presente en la mía, cómplice de esos pequeños momentos que fueron únicos y que me gustaría repetir, y repetir y repetir infinidad e incansable cantidad de veces, hasta que la sonrisa quede impregnada en mi frío y amargo rostro.
Y vuelvo a despertarme; a levantarme. Y vuelvo a respirar y ando y caigo y giro y vuelvo a perderme en ese bosque encantado de recuerdos del que no puedo escapar; y escucho la música que no me deja escapar de la triste realidad de estar tratando de olvidar tu cuerpo, tus besos. Porque tus besos eran los mas dulces. Porque me dabas los mejores besos. Lejos. Los mejores.
Nunca me había sentido así antes. Simplemente estoy en el lugar exacto donde quiero estar: en el presente, entre tus brazos, en tus pensamientos, en tu corazón.


Escribo
pienso
leo
traduzco veinte páginas
oigo el informativo
escribo
escribo
leo.
Dónde estás
dónde estás.


Idea Vilariño

Spaghetti Del Rock


Es la tercera muerte que se produce en menos de cinco años. Tercera vez que escucho hablar del tema Cancer (¿Porqué es una palabra prohibida?) en menos de seis. ES el segundo de tres hijos. Es la tercera generación que padece del mismo mal. Era la tercera vez que lo veo después de mucho tiempo. Es la tercer muerte que me afecta mas de lo que yo pensaba.
Comí chocolate, tomé Coca(cola) y compré toda clase de estupefaciente; sin embargo no logro encontrar un gramo de paz y de tranquilidad en mi alma. No logro entender que hacer y que no. Se que hay gente que tiene la diplomacia en su sangre y sabe como actuar ante algunas adversidades y este no es mi caso. Si bien se que por momentos no me corresponde tomar un lugar el cual no ocupé ni tengo que ocupar (En lo que respecta a obligación) no puedo dejar de sentir que debo hacerlo.
Muchas veces suelo ponerme en el lugar del otro antes de tomar alguna determinación en lo que respecta a mi vida; hoy, es exactamente al revés. Y, si bien suena un poco egoísta, siempre que suelen suceder estas... desgracias me imagino yo en el lugar de otro y es, justamente, esa angustia la que no logro sacar de mi sangre. Siempre (?) dije que el problema de la muerte no pasa ¿tanto? en la persona, sino en los que quedan, con ese sabor amargo de haber perdido una dura y ardua batalla encontra de esa mierda que te come (No logro entender, en lo que respecta a la definición de Virus, como algo te puede matar cuando se supone que la idea es que convivan juntos); con el agregado de ser el tercer partido perdido.
Dejo de lado, pero no tanto el tema de la edad. ¿Cómo te preparás mentalmente para aceptar algo asi a los 25 años? Nono, me duele el pecho, me agarran escalofrios en mis brazos de solo pensar o escribir la edad.
De la muerte nadie se escapa. La muerte nos iguala a todos. La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida.Toda muerte es principio de una vida.

¡Cuánto le costó a la muerte apagarte los ojos! Le diste batalla hasta el final y así y todo, drogado, te tuvieron que pedir por favor que dejes vivir a la muerte. No bajaste los brazos en ningún momento y siempre recordaré esa fuerza tuya que te caracterizó y, que creció con el pasar de los últimos años. Serás una inspiración a la fuerza y un motor para disfrutar cada día como si fuera el último, como me han enseñado Guillermo y Rodolfo y ahora lamentablmeente me lo has tenido que venir a recordar vos.


Las señales funcionan de manera extraña y el haber puesto el mp3 y que justo suene esta canción me hizo pensar automaticamente en vos. Y a partir de ayer, esta canción, automaticamente me transportará a esos hermosos momentos que vivimos juntos, que compartimos, que reimos y que lloramos.

No voy a decir adiós, sino un Buena Suerte y Hasta Luego, Spaghetti Del Rock.

El tiempo se acorta, pero cada día que reto a este cáncer y sobrevivo, es una victoria para mí.
Ingrid Bergman

Misma historia, diferentes miradas...

Porqué son necesarias esas películas sobre desengaños? Será por esa necesidad que tiene el ser humano de sentirse menos solo? Sabiendo que, en algún lugar del mundo hay otra persona llorando despechada sintiendo el mismo vacío en su interior?

Hace no mucho tiempo atrás, leí una de esas preguntas retóricas que se queda dando vueltas por la cabeza a pesar de los días: ¿Qué es mejor, quien después de un pésimo día te da consejos o quien se limita a darte un abrazo silencioso? Siempre tendemos a ver las cosas desde diferentes perspectivas según la situación, momento y edad; uno tiende a pasar una gran parte de la vida pensando e imaginando como sería la vida si uno hubiera tomado una decisión diferente de la forma en la que actuó ante una situación adversa. Sueña, y la imagina de manera en que en nuestra mente es perfecta y sencilla a la vez. ¿Existe la perfección? Los enamorados dirán que sí sin titubear y los que están en la dicha de no saber que depara su destino, se preguntarán donde existe esa persona que no es, pero que si la dejan, puede ser su media naranja.
Imagino que todos queremos creer que todo lo que hacemos es (muy) importante; que las personas escuchan cada una de nuestras palabras porque les importa lo que pensamos. Pero la verdad es esta: hay que considerarse afortunado si en cada ocasión uno logra que cada uno de los otros, cualquiera, al menos, se sienta un poco mejor, un poco escuchado. Después de todo, lo importante son las personas que dejamos ingresar a nuestra vida y, llegado el caso, como y, porque, las dejamos salir...
Aún recuerdo cuando, cómo y donde vi esta película. Lo recuerdo como si fuera ayer; por cuestiones que no voy a rememorar ni en este momento ni en este blog (ni nos competen), un amigo me aconsejó verla con una simple frase: "Mirala, te cambia la vida". Y cuanta razón tenía. Y cuanto agradecimiento aún le debo...
Yo por esas épocas era medio escéptico a las películas extranjeras, pero debo decir que también fue el puntapié inicial para abrir el abanico de países a los cuales prestarles atención en lo que respecta al cine.
Italia siempre se la consideró como fuente de inspiración amorosa, no se porqué siempre asocié Venecia, Florencia y un montón de pasajes turísticos italianos como románticos; y, a mi criterio, a partir de Il Postino la presencia del amor en las películas italianas siempre rindió sus buenos frutos. El último beso, fue sin dudas el puntapié inicial a una extensa lista de películas basadas en el amor y el desengaño: Ricordati di me (2003), Manuale d'amore 2 (2007), Todos Tenemos un Ex (2009) y la reciente Cosa Voglio di piú (2010) como el último caballito de batalla (Recomiendo además Pan y Tulipanes del mismo director y misma sintonia) reafirman la idea de que los italianos saben como tratar cuestiones amorosas y disyuntivas (?) existenciales.
Al menos en lo que respecta a esta crítica, olvídense del cine estadounidense. Imaginen películas reales, palpables, libre de prejuicios y restricciones sin la necesidad de caer en una cara bonita para que sea comercialmente atractiva. Escenas con alto contenido emocional, crudo e irónico, en las que uno se le eriza la piel al recordar el momento en primera persona. ¿La idea? Simple: Un hombre y la duda universal en la aclamada (?) crisis de los 30: ¿Hago un viaje de inmaduro con mi grupo de amigos o me caso con las responsabilidades que ello conlleva? Los vaivenes de cada decisión y el posible desenlace marcados por la imperiosa necesidad de no resignar ningún plan por miedo a lo que pueda pasar. O no.
Como toda historia de amor, la misma tiene varios personajes con quien sentirse identificado según la situación amorosa que atravesemos y desde que perspectiva la miremos: Cinco amigos. Cinco inadaptados con los mismos estereotipos de siempre: El que se casa, al que engañaron, el que está enamorado, el que sale con todas y el que se queja de todo, y de todos. Y en el medio, "uno" que no sabe que hacer, que decír y que una noticia de esas que te cambian la vida golpea la puerta de tu futuro y dice "It is done, my lord!" y de golpe sentís que todo ya está predestinado y premeditado.
Dicen que aconsejar es una acción media extraña. Muchas veces nos es mas fácil aconsejar que tomar consejos de otros. Otras veces, nos es mas fácil decirle al otro que hacer pero que, llegado el caso de estar en la misma situación, haríamos exactamente lo contrario a lo que nosotros mismos estamos aconsejando. ¿Por qué? Y ese es, aunque no lo parezca el mensaje de la película. ¿Cuantas veces nos colocamos en la situación del otro antes de aconsejar? Cuantas veces damos un consejo que no tomaríamos si nosotros mismos lo estuviéramos recibiendo? Hay decisiones que no comprendemos, que escapan a nuestra realidad, a nuestros sentimientos y mente. Sin preguntar las razones de porque cada uno la/s toma, sabiendo incluso las consecuencias en el preciso momento, ahí cuando ya la decisión está tomada y ejecutada, no deja deida hacerse presente la nostalgia de los últimos años y todos los momentos vividos y porqué no, las cosas perdidas.
A esto me refiero con dar consejos


¿Cuantas veces escuchamos un efusivo "lo mato" sobre una situación parecida? ¿Cuantas exclamamos un "me muero" una vez sembrada la semilla de la duda en nuestros corazones? El problema está en pensar con el corazón y sentir con la cabeza; dejarnos guiar por el sinfín de emociones paralizantes que se generan ante una nueva sensación de felicidad o ante la inquietante frustración de sentir que la vida se nos fue. Una vida no alcanza para hacer todas las cosas que queremos y nadie está exento de equivocarse, de tomar el mal camino hasta lo desconocido, el camino mas largo hacia lo intrépido, motivados por la adrenalina que nos genera eso que nos hace sentir bien, sin saber la razón pero que se convierte en una droga, encegecedora de toda conciencia y sabiduría. A veces, hay que buscar el lado positivo y agradable de las cosas, de las personas o de los momentos. Aún de las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que creo, ayuda a pasar más fácilmente los momentos difíciles, y a convertir los problemas en oportunidades.
Un viejo filósofo decía, que la pasión dura seis meses y que el amor, tres años; después es cuando uno se acostumbra a pasar todo el día trabajando, aburrido. Y se cansa. Y se deprime. Y siente que no tiene que esperar mas nada de la otra persona. Y ahí es cuando se producen los dos mayores dilemas conocidos: Uno quiere las cosas, cuando ya no las tiene; y, nadie está exento de estar en el lugar del otro...
El futuro es lo que uno quiere que sea y hoy, yo quiero que sea otra cosa, alguna otra cosa. El futuro es saber mirar las cosas desde otro lugar y actuar, bajo la perspectiva del otro, siendo nosotros el objeto de las represalias. El problema, como dije antes, radica en saber que uno puede actuar de una forma hoy, y de otra forma mañana, a pesar de lo que el consejo del otro, nos diga qué debemos hacer.

Inspiración Anual Final


Lucho contra la explosión de sentimientos. Lucho contra esa inhibición que de golpe me hace querer salir corriendo hasta la puerta de tu casa y sentarme a esperarte. A que vuelvas. A que no. A decirte que sos el sol de mis días, que sos la luna de mis noches. A que no tengo mejor manera de despedir el año, porque no habría mejor persona a quien conocer. ¿Desde cuando te conozco? ¿Por qué quiero seguir conociéndote? ¿Por qué lucho contra mi sueño que exclama su atención desde lo profundo de mis venas sabiendo que no podré consiliario tan fácilmente? ¿Porqué mierda me hago todas estas preguntas?
La oscuridad me tranquiliza, la brisa veraniega me recuerda que aún estoy despierto, aunque no se por cuanto tiempo mas.
Siento que el corazón se me acelera. Y a mi inconsciente le divierte darse cuenta de que se comportaba como un adolescente enamorado...
Sentir que el último beso, es mejor que el primero me hace querer seguir teniendo un primer beso, para seguir despidiéndome y volverte a encontrar...
La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que tenes que alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados, señales en otra parte, te la perderás.
Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más.
Gabriel García Márquez

Somos los mismos de siempre

Se puede organizar un viaje con anticipación, administrar los recursos de logística, buscar referencias y recomendaciones para el hospedaje y, sin embargo, todo puede fallar. A semanas del acontecimiento, los vehículos pueden tener problemas para abandonar la ciudad, el hotel puede tener problemas con las habitaciones e incluso los viajeros pueden tener un momento de resignación y querer suspender el viaje como consecuencia de los últimos acontecimientos.
Sin embargo, cuando el micro arranca, todos los problemas, todas las historias y dudas quedan alejadas, como en un freezer eterno que nada las despiertan.
Todo viaje es una excusa y toda excusa sirve para realizar un viajar. Un simple recital, un fin de semana largo o simplemente millas ganadas por abonar con alguna tarjeta de crédito. Hasta cierto punto, el fin que nos dispone viajar ya ha pasado a ser, desde hace algunas épocas, una mera excusa para reunirnos y disfrutar de eso que nos hace felices, de eso que nos remonta a un momento extraño y hermoso del pasado lejano.
Quizá sea una excusa para reírnos de nosotros mismos; quizá, simplemente es una mera excusa para poder finalizar el año y reír, a pesar de saber que todos los problemas seguirán el año que viene pero al menos sabemos que nos tenemos los unos a los otros.
Pero no importa que las cosas sigan su curso, mientras al menos por dos horas, podamos sentir que somos y seremos, los mismos de siempre....

Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin.
Antoine De Saint Exupery