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Debo enfrentar mi destino


Si hay algo que si tengo que agradecerle a mis viejos es que nunca me obligaron a estudiar alguna carrera en particular.

Entonces, ¿Por qué me cuesta tanto tomar la determinación a hacer algo que puede ser lo que verdaderamente estoy buscando? ¿Es miedo? ¿Mi inseguridad? ¿Incertidumbre? Osea, ¿Hacia donde me trajo el destino ahora, hoy? ¿Y me es suficiente?

Se que soy fácil. Debo admitir que me compró desde el primer momento en el que dijo pensa distinto; y, aunque intenté ser imparcial, varias certezas a medida que pasaban los minutos me hicieron pensar que por primera vez, estoy por empezar un camino correcto.

Entonces, ¿Qué no me termina de cerrar? ¿Qué duda aún navega por mi miedo abierto?

Siempre dicen que los cambios no se deben consultar con nadie. Solo cinco personas lo saben y si bien todos entraron en shock cuando abrí mi boca, a todas les pude demostrar, con argumentos válidos, como la desición parece la correcta; por lo que tengo que empezar a creer (además de en mi mismo) que hay mas vida de la que yo creo que hay. Todo el mundo busca la felicidad, Y hay un medio seguro para encontrarla. Consiste en controlar nuestros pensamientos. La felicidad no depende de condiciones externas, depende de condiciones internas.

¿Será entonces que me tengo que dejar guiar por esta corazonada que siento?

Estoy por tomar una detemimacion mas que importante; mas que, conociendome esta es una de esas cosas que te define, que no hay vuelta atrás. Es como cuando te dan a elegir un instrumento y seleccionas la batería: te den lo que te den, sabes que eso es lo que vos queres y no hay manera que te hagan cambiar. Vivir, es asombrarse de estar en el mundo, sentirse extraño, llenarse de angustia ante la contingencia de dejar de ser, comprender la constante probabilidad de extraviarse, la necesidad de hacer amigos entre nuestros con seres, la contingencia de que sean enemigos, y estar alerta a lo genuino y a lo espurreo, a la verdad y al error.

Y ya no me asombro tan facilmente como antes...

¿Habré venido YA sabiendo que iba a decir que si?

tincho.- on iPod

Chau número tres

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
seguro sin seguro
te dejo frente al mar
descifrándote a solas
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía
pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono
estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

El camino mas largo

A lo largo de mis años, siempre me vi obligado de seguir un camino conocido. La perfección, mis padres, la sociedad y la educación intentaron inculcarme el y los caminos que un hombre debería de transitar. Siempre fue el mismo camino, una y otra vez a pesar de las dudas, de nunca tener en claro que buscar y que encontrar sobre ese camino.

Muchas veces la vida nos lleva a escoger el camino mas fácil, el seguro, aquel que nos hace sentir protegidos, queridos y necesitados. Nos apachurramos (Darío Dixit) y nos quedamos en el camino de la comodidad, ante el peligro de lo desconocido, de eso que nos hace palpitar el corazón. Desde que empecé a decidir no dejarme ganar por el miedo que he intentado, con mayores logros que fracasos, cambiar de recorrido. Porque lo importante no es llegar al fin, sino recorrer el camino, transitarlo, aprender, conocer(se) y disfrutarlo, para mal o para bien. Pero ¿Cuántos son los que se atreven a transitar el camino mas largo? ¿A hacer un acto de fuerza especial para cambiar lo que a primera vista parece inevitable?
Poca gente es capaz de prever, incluso, hacia donde les lleva el camino hasta que llegan a su fin. Es ahí, cuando uno está por comenzar a transitar el nuevo camino, cuando las dudas comienzan a aparecer y el miedo se presenta de la peor manera posible.
Los tiempos difíciles han ayudado a hacerme comprender mejor lo infinitamente rica y maravillosa que es la vida y que muchas cosas que nos preocupan no tienen la más mínima importancia.
Pero soy una persona negativa.

¿Y si la vida, fuera simplemente una cadena de malas decisiones hasta un final menos trágico? No importa que ruta tomemos siempre terminamos en el mismo lugar: El infructífero encuentro con el destino. El momento en el que todo pierde sentido y decidimos que la dirección hacia adonde vamos, no es la que nos hace feliz. Y esa felicidad pesa, moviliza.

Mis contradicciones tienen un punto de inflexión en el cual depende de que lado se mire. Puedo contradecirme trescientas millones de veces al día o puede ser que aún no haya decidido cual verdad es la que quiero adoptar como axioma. Porque mi vida se mide en axiomas, en reglas que no deben ser quebradas para mantener un orden y progreso. Aún así, decido no elegir el camino que siempre me ha depositado en la misma salida. Quiero seguir escuchando a mi corazón. Eludir el camino que todos conocemos. Seguir hacia adelante ruta de los que intentan lo que nunca pensaron y se sienten felices porque hay algo distinto, porque se desvanece de pronto lo que sobra y no existe el vacío si queremos colmarlo.

¿El camino que se elige es siempre el correcto? Lo correcto está en la elección.

Y me gustaría poder elegir. Aunque suene egoísta.



Mas, si existiera el camino de olvidarte, yo voy siguiendo el camino de quererte.

Jenniley Bonilla

Gonzalo

Al amanecer, la lluvia continuaba castigando los cristales.
¡Con semejante día, tener que ir a la clase de psicopatología en ese miserable hospital! De nuevo, escuchar palabras y palabras, jamás un intento de terapia eficaz. A veces hubiera preferido elegir otra especialidad, como cirugía o ginecología. Allí todo es más concreto, más técnico. Los órganos se palpan, están a la vista, tienen forma, peso, color, se desangran, degeneran, se pudren. Pero la mente... ¿Qué cosa es la mente? ¡A veces me pregunto si realmente existe o es un producto de la imaginación! ¿Cuál es el paso que lleva a la locura? ¿Dónde están los medios para prevenirla? Y sabiéndolo, ¿qué se hace en éste y en tantos otros hospicios para devolver la salud a los enfermos en estado de abandono, ignorados por los propios médicos y familiares?
¡Vaya tratamiento el de los hospitales psiquiátricos! El decano de la facultad, conservador ("no te metás"), se negaba a cambiar los viejos esquemas. ¡Los pacientes! Él no se acostumbraría nunca a verlos sucios, hacinados, con hambre, sin una palabra, sin una mirada...
Esa noche, la tormenta no le permitió dormir. Permaneció con los ojos abiertos, fijos en una holgazana y terrosa polilla que estaba prendida al cielo raso, mientras una lámpara mortecina poblaba las paredes de imágenes...
Los pensamientos lo invadían como el torrente a las indefensas piedras del río. "El país no tiene salida... igualito que en el Perú." Ya no quedaban científicos ni se podía practicar una buena medicina. Los que realmente valían estaban en el exterior.
Sólo le faltaban dos meses para terminar la especialidad; estaba bastante avanzado en el estudio del inglés y pelearía por obtener una beca para estudiar Psiquiatría en los Estados Unidos.
Salió del departamento sin desayunar. Atravesó la lluvia hasta la estación de subterráneo. Por suerte, encontró un asiento desocupado junto a la ventanilla. Mientras miraba correr las negras paredes del túnel, volvió a recordar lo sucedido con el jefe de la cátedra, la mañana anterior. Había quedado malhumorado y confundido. Nunca se pondrían de acuerdo sobre la necesidad de cambiar los tratamientos en las instituciones mentales.
Tomó luego el ómnibus que, trotando pesadamente sobre los adoquines de la calle Brandsen, lo dejó frente al paredón gris del Hospital Borda. Esa muralla, un eufemismo cuya única función era esconder el abandono. En el interior, esquivó basurales y cruzó corredores húmedos con paredes desnudas y de revoques heridos.
Cuando Gonzalo llegó a la sala, después de haber luchado contra la correntada de aire de los pasillos, el doctor Méndez estaba comenzando la presentación de un caso de psicosis: "Crisis catatónica de un esquizofrénico". Frente a él, un enfermo esquelético y desnudo permanecía totalmente ausente, los ojos fijos en un punto indescifrable, la cabeza rapada.
-Pueden experimentar con él cualquier cosa -afirmó el profesor-. Intenten quemarlo, pincharlo con alfileres y verán que no reacciona. Pueden colocarlo en las posiciones más insólitas, aquéllas en las que uno de nosotros se desplomaría. Estos enfermos desafían la ley de gravedad, ¿ven?-dijo mientras, sin ningún esfuerzo, doblaba el brazo del hombre. Se quedará así, o en cualquier otra posición en que lo coloquen.
Mientras iba explicando, sacudía con violencia el cuerpo del infeliz, que cambiaba de postura según quisiera el profesor.
-Los músculos pierden la tónica normal -continuó diciendo el doctor Méndez. -El cuello puede girar totalmente hacia atrás, los brazos pueden hacer movimientos imposibles. Es lo que se denomina "flexibilidad cérea", es decir, de cera. Continuará en un estado de completo estupor, sin movilidad ni actividad espontánea. Puede permanecer mudo y presentar una obediencia automática. La excitación cerebral excesiva de estos enfermos los inhibe totalmente, como un motor en loca carrera, teniendo el coche embragado. Este exceso es el que no les permite conducirse y actuar normalmente.
-Como ven, éste es un caso típico de catatonia. Se trata de un individuo con pérdida de conciencia y autonomía, sin reacciones, como... "sin alma".
Y mientras hablaba, lo manejaba, moviéndolo como un muñeco articulado.
A continuación, lo condujo hasta las duchas y, sujetándolo de los brazos, lo ubicó debajo de una de ellas. Abrió el grifo y una arrítmica lluvia de agua helada comenzó a caer con fuerza sobre el desdichado.
Los residentes continuaban en silencio.
-No se preocupen -aclaró el profesor Méndez, adivinando el malestar de sus discípulos frente a la agresión. -No va a reaccionar. Ya les expliqué que estos enfermos no sienten ni frío ni calor... ni nada.
Luego, dando por finalizada la presentación del caso clínico, dejó al enfermo junto a la ducha y salió al patio seguido por los atónitos alumnos. Tenían que observar otro caso diferente antes de dar por finalizada la clase.
Gonzalo quedó tan inmóvil como el hombre que tenía frente a él. Al cabo de unos instantes, sacudió la cabeza, como para ahuyentar sus razonamientos. ¿Qué era lo que estaba esperando allí? Le acababan de informar que estos enfermos nunca reaccionaban... Abrió un armario descascarado y revuelto y sacó una toalla usada. Secó con ella al paciente y lo llevó a su cama. El pobre quedó tendido sobre las sábanas harapientas.
Abandonó el hospital más decepcionado e impotente que nunca.
Dos semanas más tarde, volvió a recorrer el pabellón. Mientras se encontraba en uno de los recintos, un hombre se le acercó y le dijo:
-Gracias.
Gonzalo, sin reconocerlo, le preguntó:
- ¿Gracias? ¿Por qué?
-Por sacarme de la ducha aquel día.
- ¿Quién te contó?
-Yo me acuerdo -respondió el hombre.
- ¿De qué?
-De que me secó y me llevó a la cama.
No pudo responderle. Sólo atinó a preguntarle su nombre.
-Juan -contestó el enfermo.
De pronto, Gonzalo se encontró en la calle. Detuvo un taxi y, sin saber exactamente qué hacía, dijo en forma automática:
-Chofer, ¡a la Universidad! Viamonte al 400.
Abrió la puerta del departamento de Becas en forma decidida. Solicitó detalles y formularios para postularse a la beca exterior, y regresó al departamento. Algún día él, Gonzalo Duncan Acosta, iba a transformar los hospitales psiquiátricos del país.

Is this the end of Zombie Shakespeare? (Part Three)

Recuerdo allá, por los árboles del 2003, un 7 de Abril para ser mas exacto, una persona muy distinta a la que es hoy, se encaminaba a lo que sería una de las primeras aventuras de viaje sólo, lejos de toda persona conocida en la faz de la tierra, para sumergirse en un abismo desconocido pero a la misma vez intrigante.
En esa oportunidad, tuve la suerte de viajas hacia Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. Bolso en mano, recorrí la ciudad que me albergaría al menos por los próximos 6 meses. En eso, una persona enteramente cordial, como la buena cordialidad cambra me empezó a hablar de la ciudad, de la gente y de sus costumbres.
"Aquí la gente trabaja para vivir", dijo serio como si fuera una de esas leyes en las cuales baso toda mi existencia, y no me llevó mucho tiempo entender a qué se refería con esa ley. En esa ciudad, la gente para para ir a almorzar a su hogar, con su familia, los bancos cierran al mediodía y todo, pero absolutamente todo, lo hacen disfrutando de la vida que tienen.
Y eso es lo que me dispuse en esta nueva etapa que está a punto de empezar. Me encantaría decir que es hoy, ya, ahora, pero falta la confirmación. Espero que sea lo más rápido posible porque no puedo disimular mas esta emoción que me explota adentro; tampoco podría sobrevivir otra semana mas con mi cabeza maquinandose todo el tiempo con eso. Encima, como diría Murphy: Si crees que algo saldrá bien, saldrá mal; y si crees que saldrá mal, pues saldrá mal. ¡Pero así y todo no puedo dejar de pensar! Y no creo que pueda sobrevivir otro fin de semana en esta situación.
Tengo intriga, emoción, deseo y miedo, mucho. Y quiero vencerlo y poder disfrutar de un mejor mañana, para poder vivir, para trabajar para vivir...

Qué hacés cuando...?

Hay mujeres que son hermosas desde una perspectiva extraña. Las uñas pintadas de rojos, con sus largos y flacos dedos, a veces llaman más la atención que una remera escotada.
Algunas otras, con un pelo rubio, lacio y casi desprovisto de cualquier intento de orden pero aún con mucha sutileza, tiende a intrigar sobre un pasado que todavía parece estar presente.
Incluso el suave movimiento de la lengua (disparadora de mil fantasías) o el taladro de un tacón que no deja de resonar en mi cabeza, hacen desaparecer todo indicio de concentración; y el bretel violeta que no deja de mirarme, asomado por esa manga que intenta aferrarse al brazo derecho.
Hay un amigo de Mr.X, de acá de la casa que dice "El enamoramiento se basa en la atracción física. Habla con ella y veras que no tienen nada en comun". Pero hay veces que uno no puede dejar de sentirse atraido por esos pequeños detalles de una mujer desconocida e intrigante. No puedo dejar de mirar y sentir que necesito hacer algo totalmente alocado. Mientras te miro, no pienso; mi cabeza, se va de mi cuerpo y se pone a recordar cuando fue la última vez que hice una locura parecida. Lo recuerdo como si fuera ayer: Habia conocida una amiga de un amigo en un casamiento y estaba totalmente dispuesto a salir con ella. No fue dificil conseguir el teléfono de la mano de mi amigo y un martes cualquiera, sali al mediodia con la excusa de comer y llamar. Mil frases pasaron por mi cabeza, mil sonrisas, mil miradas al celular (Como si esperar el milagro de que se rompimera o me dijera LLAME YA!), los mil pasos que di y millones de litros de adrenalina, fueron inyectados directamente a cada una de mis extremidades sin siquiera poder coordinar. Lo recuerdo como una anéctoda graciosa, como todo momento pasado, pero hasta que corté, sufrí como nunca en toda mi vida, sufriendo mas por un estripitoso SI a que un rotundo NO.
Pero me fui demasiado de donde estaba. Me doy cuenta, "¿En qué estaba pensando? ¿Hace mucho que estoy mirando?" Te sigo mirando, aunque no te veo;
de pronto, se dio vuelta la mano y vi, el anillo...

¿Quién es peor, quién al ver los ojos de la otra persona, dejaría todo el mundo por seguirlo o quién, lo lleva a cabo?

Vigécimo Noveno del mes cinco

Sos la dueña del primer beso de la mañana, del primer aliento y mi primer mirada. Sos el sol que se ilumina por la ventana, mis ganas de cantar. Sos las ganas de vivir, de despertar; de sentir que la vida tiene un propósito: Amarte y hacerte feliz. No imagino despertar y no tenerte, no desearte, no querer complacerte. Sos mi almohada y mi frazada.
Sos el aroma que quiero sentir cuando sopla el viento, la estrella la cual mirar justo en ese hueco, que dejan las nubes, siempre iluminada por la cálida y difusa luz lunar sin importar tu estado de ánimo. Sin vos me siento perdido en alta mar, sólo en un mundo extraño y caminando al azar.
No espero que entiendas cuanto te amo, cuanto deseo estar con vos; simplemente espero que algún día puedas entender mi forma de demostrar amor, cariño y respeto. Sueño con que algún día puedas abrazarte a mi futuro, y simplemente, al despertar, extrañemos las noches de invierno, para dormir amados, abrazados, enamorados...

Dicen que todo escrito

está navegando por nuestro inconsciente, esperando un fugaz momento de lujuria mental para salir de las cavernas y atacar nuestra soberbia calma. Dicen que siempre hay otra oportunidad. Qué la vida nos da chances de cambiar lo que otras personas nos han puesto delante de nuestros ojos con ese tono de verdad absoluta; es cierto que luchar contra ese miedo es una opción que parece lejana a nuestra galaxia (Si, así de distante). Dicen que los hombres fuertes les pasa lo que a los barriletes; se elevan cuando es mayor el viento que se opone a su ascenso. La vida es jodidamente aburrida para no intentarlo, ¿No? Para cambiar, para buscar, para luchar. Y sin embargo, hacemos las mismas cosas aburridas todos los días, simplemente para sentirnos a gusto y cómodos en un (el) ambiente conocido; y cuando queremos cambiar las cosas, es cuando más nos damos cuenta que el primer intento no es el último, que nos vamos a volver a equivocar y que nos va a doler como si fuera la primera vez; que pasamos mucho tiempo mirando hacia atrás, esperando volver a ese día donde el mundo te dio la posibilidad de cambiar, aunque solo recuerdes el miedo que te hizo quedar en el lugar del cual vos mismo querias salir. ¿El mundo me dará otra oportunidad? Seguramente que el mundo tiene mil secretos esperandote para hacerte volar la cabeza y decir "Y ahora, ¿Qué hago?".
Ves pasar los días, ves pasar los años, los cumpleaños, las mismas cosas todos los otoños, y nunca encuentro la respuesta que ansío encontrar...
Es un mundo grande y malo, lleno matices, de grises y vueltas... y la gente tiene una forma extraña de parpadear y perderse el momento... el momento que pudo haberlo cambiado todo. No sé qué está pasando con nosotros...
Y no puedo decirte por qué deberías desperdiciar tu fé en alguien como yo...

Filosofía Entre Semana

Un Buen Viajero no tiene proyectos terminandos y no está dispuesto a llegar

Lao Tze

Las canciones de mis EXs

Habia un cierto grupo de Rock viejo que decía algo así: Cuando un amor se termina, el mundo que te di, se vuelve contra mi.
Cuantas veces nos ha pasado que dejar a una persona atrás, además del salto emocional que eso representa, siempre el organismo, la vida y el fucking destino se las ingenian para buscar momentos para hacerte volver al pasado. Y no necesariamente porque uno tenga ganas de volver estilo masoquista a escuchar esas canciones que tantos gratos (eliminé buenos) momentos nos han dejado (eliminé dado).
He aquí una pequeña selección de canciones que no puedo escuchar sin rememorar el pasado.

1.-Divididos - Spaghetti del rock: Recuerdo que un día, de esos normales, sin nada en particular recibí un texto que decia algo como (Omito la ultima parte del mensaje): "Estoy escuchando esta canción y me hizo acordar a vos". Desde ese momento en adelante que esa canción no puedo escucharla sin pensar en ella. Me la imagino en un lugar, lejos de todo mirando el mar (No me pregunten porqué) pensando en mi mientras pasan esta canción por la radio. Es instantaneo, si la escucho, vuelvo tres años al pasado.

2.-Coldplay: Nunca fui amante de esta banda hasta hace cinco años atrás cuando me hicieron escuchar este grupo; si bien ahora me volví fanático de sus canciones, sus cambios de ritmo y sus melodías tétricas especiales para dias grises (Los Capricornianos amamos los dias grises!) no he sido capaz de olvidar ciertas canciones en particular. La banda británica tiene un total de cinco discos (Uno compilado por un fanático total) pero algunas de ellas son realmente especiales. Cito: High Speed (La peor de todas, me hace acordar a una noche), Green Eyes (Una de las primeras canciones que saqué en la viola), Everything's Not Lost, We Never Change y por último (para dejar 5 adentro del Top Five, Amsterdan.

3.-Gustavo Cerati - Rio Babel: Otro personaje del cual nunca fui muy amante, pero han sabido marcar una huella dentro de mi. Canción del primer CD como solista de Cerati, es una canción que no dice absolutamente nada y jamás me gustó pero el estribillo es malditamente pegajoso a tal punto que hasta hace no muchos años atrás, no conseguía no cantarlo sin vida propia (Como del inconsciente por así decirlo). Los siguientes CDs que salieron fueron mucho mejor, pero un tema en particular ocupa la posición número 4.

4.-Gustavo Cerati - Especie: Segundo CD de Cerati denominado Siempre es hoy, de la canción Cosas Imposibles si mal no recuerdo. Esta canción tenia la particularidad de ser distintas a todas las del CD, cosa que hizo que se me pegara de golpe, también sin poder defenderme, una noche de verano (y lluvia si no me equivoco) hizo que esa canción se quedara pegada como una herida vieja a la cual si me da el sol puedo ver la herida cicatrizada.

5.-Soda Stereo - Fue: No fue a propósito que justamente la última canción de este pequeño ranking haya sido una con un título que define a toda la canción, pero la verdad es que fue unas de las últimas canciones que he podido adoptar como propia. Con un ritmo de típica balada esta canción relata con desgarradores tonos los trastornos de una relación que debia ternimar. Y Fue, como bien dijo Cerati.

Hoy

Es la primera vez que te tengo tan cerca: Que siento tu perfume, tu nuevo corte de pelo (O es simplemente, ¿un nuevo peinado?) veo tus manos (Siempre me gusta mirar las manos de las personas e imaginar su mundo, lo que tocan, lo que sienten, lo que vivieron; además las manos suelen decirme mucho del cuidado de la persona), que siento que me mirás y, en efecto, que lo hacés. Generalmente nos separa un mundo infinito de personas (20) que hacen imposible cualquier interacción visual por mas diminuta que sea.
Hacia mucho que no te veía, aunque recordaba el brillo de tus ojos. Tus manos dan indicios de una típica veinteañera (Faa, que estoy viejo) en su primer empleo, pero que seguro ha vivido varias primaveras. Tus anillos de plata me demuestran una sutileza digna de tu formalidad, y las uñas arregladas me dicen que sos un poco detallista, conjutamente con el preciso y exacto efecto del nuevo peinado.
Hoy no tenía puesto el emepetres; hoy no tenía las caracteristicas gafas que me separan del sol del mundo. Tampoco estaba sentado al fondo, lejos de toda posibilidad de interacción.
Pensar, que te vi subir y me habia olvidado completamente de vos, de donde subis, de tu atuendo y de tu cartera.
Imaginé, siempre un encuentro casual en cualquier esquina céntrica de mi ciudad, una simple mirada, un simple semáforo, un simple expendedor de comidas rápidas al mediodía.
También es cierto que jamás he salido a buscarte; Si, suena muy tonto (quizá) e incluso, si algún día te enteras que es a tí a quien le hablo, podrás recriminarme el no haberlo hecho.
Pensar, que hemos compartido miles de viajes matutinos y que sin embargo aún no me decido a cruzar palabra. Sin embargo hoy la suerte se ha puesto de mi lado y he podido al fin, escuchar el sonido de tu voz.
Pensar que te bajas una parada antes que yo, y que mas de una vez, estuve a punto de bajar corriendo a tu encuentro; No obstante, jamás he podido vencer esa timidez eterna que me acosa.

Como dijo Castel: Vamos a ver como se las arregla para hablarme.

Nacido para ser salvaje

Recuerdo cuando, ocho años atras mi cuerpo tenía energía reluciente, que traspasaba todos los límites que se me podían ocurrir. Recuerdo que me acompañaba en toda aventura, al espacio, que la predisposición y la entrega era total: Podía mojarme, salir a correr desnudo en invierno, bañarme en champagne, ir a jugar a la pelota enfermo y la respuesta era simple: No obtenía ningún tipo de cuestionamiento o bajeza en mi performance.
Ahora, con el paso del tiempo, mi cuerpo, emociones e incluso mis ganas han ido migrando (Perdón, secuelas de la profesión) hacia nuevos horizontes, hacia nuevos límites e imposibilidades.
Siempre me pregunto si será que la oficina tiene que ver con eso; que de a poco va sofocando y ahogando la energía de mi cuerpo; si el hecho de estar sentado haciendo un trabajo repetitivo no me saca fuerzas para hacer esas cosas raras para la gente normal. Siento que cada minuto que pasa, sentado, atrofiandome en una silla (sin apoyabrazos) es un minuto en donde la energía se va disolviendo dentro mio, y pensar que tanto de lo que pude haber hecho, habrá quedado nomás en mis sueños (¿O pesadillas?)
¿Quién compartirá mi desconsuelo?

Medio


Cuantas ideas medias pensadas. Cuantos cursos medios empezados. Cuantos amores medio amados. Cuantos programas medio programados. Cuantas canciones medio escritas. Cuantos libros medio leidos. Cuantos juegos medio perdidos. Cuantas personas medio conocidas.
La vida parece una balanza de desiciones que no dejan de acechar a nuestro pobre destino que, inutilmente intenta fijar el curso de lo que
(aparentemente) será un camino largo y duro; y que a medida que es transitado, se empieza a llenar de luz y de vida. Sin embargo, y, muchas veces sin darnos cuenta, es ese mismo destino el que nos lleva a un lugar en donde no queriamos estar: En ese camino donde tenemos que elegir. Toda nuestra concepción, de vida, se basa en una desición, desiciones que afectan directa e indirectamente el sentido de la vida. ¿Para que tener una sola vida cuando hay que dejar tantas cosas de lado?
Hace unos dias leí algo (no recuerdo qué medio) donde decía que yo tenía que encontrar mi lugar en este mundo, por mas insignificante que sea y desde ese día en que no puedo dejar de pensar ¿Cuál es mi legado en este mundo? ¿Porqué todo tiene que tener un fin? Siento que los días pasan y yo, sigo aquí, parado en este rincón del universo viendo la gente pasar.
¡He dicho tantas cosas y he cambiado tanto!
Cuantos pensamientos medio olvidados y cuantos otros pensamientos que no quiero recordar; y, a pesar de todo, se encuentran ahí, esperando salir en una tormenta de ideas, razonamientos e inspiración.
Y yo, en el medio del colectivo.

El ser que no soy

Algunas desiciones, uno las hace con las ganas del momento, con esas que motivan al cuerpo y así, casi sin meditación alguna, pensamos que es lo mejor; no nos sentamos a pensar en los pros y contras. No nos ponemos a investigar cual es la mejor salida o respuesta.
Otras, simplemente se hacen con el corazón: Porque creemos que lo mejor está por venir, que hay fuerzas invisibles que nos hacen mover de alguna u otra manera casi inexplicablemente todo nuestro ser. Tampoco pensamos el porqué, simplemente porque el mismo bombea un caudal de adrenalina imposible de controlar en nuestro pulso, que se acelera y se contrae con mas fuerza aún cuando queremos intentar (en vano) detenerla.
Otras, la simple ilusión de un cambio, ayuda a pensar que lo mejor está en otro lado, a la vuelta de la esquina, como decía mi abuela. Que es necesario hacer pequeños (¿Pequeños para quién?) sacrificios para ganar otras tantas satisfacciones y oportunidades a algo nuevo que vendrá; porque siempre viene algo nuevo cuando uno tiene la chanche. ¿Pero quién lo asegura? ¿Quién nos asegura que eso que viene es lo que estabamos buscando?
A medida que el SI en mi cabeza iba tomando fuerza, determinación, forma, color y, que encontraba razones positivas y reales que lo justificaban, mas grande era el vacío que sentia en mi pecho.
¿Quería yo enterarme de esta noticia? ¿Era justo lo que estaba necesitando? ¿Ese vacío es una señal?
Siento ganas de llorar, de la impotencia, porque se que estoy matando, aniquilando al ser libre que anhela despertar en mi. Se que es la posibilidad de dejarlo salir pero siento que tengo miedo de hacerlo. Tengo miedo de que sea una de esas posibilidades que jamás va a volver a aparecer y me entristece saber que en algún momento de mi vida me voy a preguntar a que lado me habría llevado ese camino. Mi oportunidad de comenzar de nuevo.
También soy consciente de que lo demás no importa, de que hay una sola luz en mi burbuja. Miro mi alrededor y veo todo lo que conseguí, todo lo que luche, todas las cosas que hice bien, todas las que hice mal. Que después me reprocharé no haberlo dejado salir e intentar conseguir esa felicidad que todos buscan pero que sólo unos pocos se atreven a dar el primer paso.

Eclipse en el Luna Park

"No se verá otro eclipse total de luna hasta el 20 de diciembre de 2010"

¿Qué estaré haciendo dentro de dos años cuando eso suceda? Con quien estaré, en donde, disfrutando de qué cosas. Demasiadas preguntas para hacerle al destino.
Sin embargo la única verdad que se puede dilucitar es que esté donde esté, haciendo lo que sea que esté haciendo, me acordaré que en el 2008 habré disfrutado con vos de este Eclipse, el primero que jamás disfruté con alguien.
Me seguis asombrando, de las ganas de hacer cosas que me das, de que nunca me dan ganas de bajar los brazos y dejarlo ser, de disfrutar nuevas cosas y experiencias a tu lado.
Por lo que de acá a dentro de dos años, el destino haya sido malo conmigo y te haya quitado de mi lado o no, siempre recordaré tus besos, bajo la luz roja de una luna eclipsada en una noche de verano.

¿Cuales son mis sueños?

Hace mucho tiempo atrás tenía una lista; una lista de todas esas cosas las cuales yo pensaba que tendría que hacer para poder ser feliz. Son esas listas que uno hace cuando es chico y siente que tiene todo un mundo por delante, una fuerza innividora de cualquier obstáculo en el camino, y con la posibilidad de poder hacer todo lo que uno quiere. Creo que si la busco la podría llegar a encontrar y estoy seguro que hay mas de una cosa de la lista que todavía no hice. La verdad es que a medida que pasan los dias uno se va despertando y se va dando cuenta de que las posibilidades ya no existen, de que los tiempos van pasando y lo unico que hacemos es seguir un sueño estúpido. Que nos ponemos metas simples, engañosas y tontas sólo para sentirnos un poco menos mezquinos y miserables con nuestra propia vida. A veces me pregunto que es lo que verdaderamente importa en la vida, si seguir la estupida idea de conseguir tu sueño, de luchar por él a pesar de que las fuerzas ya no son las mismas; que ves pasar los años y te resignas a la idea de que no vas a ser estrella de rock.
Entonces ahí es donde entra en juego el amor.
Te metes en la cabeza que es necesario poder tener a alguien para compatir los sueños, o sumar sueños. Sin embargo aparece y creemos ciegamente en él. Si lo que importa es el amor como muchos opinan. ¿Con qué fin? ¿El de mantener a la especie viva? ¿Reproducirse? Lamentablemente, las relaciones se dirigen a un mundo de promiscuidad y sexo desenfrenado (sin hacer o tomar en cuenta la bisexualidad) que parece no tener limite ni delicadeses. Los que todavía no entendemos bien esa onda, tendremos que conformarnos con lo que hay y tratar de aceptar los hechos: No se puede confiar en nadie. No más. Creería que son pocas las personas que podrían jurar que existe el amor como sueño afuera de la ficción.
Tener éxito en el trabajo ¿Con que fin? Dedicar toda una vida a algo que jamás te completa, porque no hay un trabajo que tenga todo lo que uno quiere. Es cierto que esto consigue cosas materiales, y ese quizá fue el que mas motivó mis sueños. Al principio, puse muchos de estos sueños como prioridad en mi vida y los fui alcanzado uno por uno hasta que se agotaron y no pude encontrar alguno nuevo que poner como meta. Y, ¿entonces? Se hicieron necesarios nuevos sueños.
La sociedad tiene una manera atipica pero efectiva de imponer sueños, de demostrar que la felicidad esta ahí esperandote a ser alcanzada y que solo está a una desición de distancia.
¿Alguna vez te preguntas si escogiste los caminos correctos? Cuantas cosas y que van quedando en el camino por no tener tiempo, por tener que tomar desiciones que nunca comprendemos, que nunca terminamos de aceptar y que siempre nos hacen pensar en algo que jamás existió, o que en efecto sí existía pero alguna otra cosa fue mas importante (o no, quien sabe). Desechamos recuerdos, segundos, momentos, personas, sin darnos cuenta de la importante que es que en algún momento del futuro, estaremos recordando el pasado anhelando poder cambiar un simple segundo del mismo. No para cambiar el descelase, no; sino para poder recordar ese momento con un poco menos de desaliento.

Mi sueño, es tratar de cambiar el mundo.

A veces me pregunto si todavía lo conseguiré.

Malditos Celos - Parte 3

Me muero de ganas de ir, pero estoy molesto y pseudo enojado (Jamás llego a enojarme del todo).
¿Dejo que el odio me gane, para después arrepentirme de lo que hice y por haber actuado en caliente o hago lo "correcto", lo que yo (El que verdaderamente manda) considero que se debe hacer?
Demás está decir que hice lo que tenía que hacer y no lo que quería hacer, ¿No?
Espero que haya sido para bien.

La chispa adecuada

Como siempre, estas situaciones me hacen llorar por las razones equivocadas. El aire, que contagia las lágrimas más que las palabras propias del emisor y su enorme carga emocional, me dejan en un estado de trascendencia del cual, aunque quisiera, no podría escapar. Me estremece pensar que estas cosas sean parte de la vida de la humanidad, que tanta inconsciencia (porque no hay otra palabra para definir semejante y, atroz acto) de una persona, sea producto del dolor de tantos. Se generan cosas positivas, se sabe; genera que mucha gente piense en todas esas cosas que no vemos y sin embargo existen. Muchos de esos otros tantos, lo toman como un camino para empezar a luchar, a seguir sin perder esas vagas esperanzas de que queda algo bueno por que seguir luchando todas las mañanas; a muchos otros los vence el dolor de una de las situaciones mas adversas y alineales de la naturaleza humana; otros, que alejados pero conscientes de la gravedad del asunto, nos emociona y nos hace pensar en que el destino, fiel a su deseoso azar incontrolable, nos puede regalar un infierno viviente. Por último, el grupo restante, directamente no conocen palabras para poder expresar lo que sienten, solo lágrimas, de las mas reales y sinceras de compartir el dolor de muchos.
Cuales son las razones por las cuales yo lloro, y volviendo al tema, se podría decir que es por mi maldita manía de ponerme en el lugar del otro; de saber que yo estaría totalmente devastado por semejante situación; lloro porque veo el futuro de muchos perdido en algo tan irrisorio que se me hace imposible hacerlo tangible en palabras; lloro porque aunque no quisiera llorar, el aire emana esa chispa necesaria para encender el motor del llanto. Como explicar la impotencia y la bronca que sentimos por todas muertes tan injustas que suceden dia a dia.
El dolor y vacío que siento en el pecho, más allá de estas lágrimas, es una mezcla de eso, de bronca y de impotencia.

Colectivo de Lunes

Subí, y rapidamente encontre mi lugar, me habitué al mínimo espacio que quedaba al lado de la puerta para agarrar el frio acero con mi mano derecha.
Rapidamente con la otra mano acomode mi saco entre medio de toda la gente para, asi ponerme los auriculares y disfrutar de un viaje movido.
No tardé en encontrar algo en que distraer mi mirada cuando de golpe sentí que algo estaba mal. O raro, por decirlo de alguna manera; mire hacia todos lados cuando de golpe mi mirada se centro en dos ojos verdes. Al principio nos quedamos mirando mientras que nuestros ojos hablaban: ¿¿¿¿De donde te conozco???!!!
Hasta que mi cabeza hizo clack!, como dos engranajes que se juntan, mi memoria empezó a recordar vagamente una imagen de una mujer casi perfecta a la cual tenía el agrado aunque sea de ver algunas mañanas.
Me puse a analizar luego de establecer una mirada durante varias cuadras, la razón de ese amor platonico, pero como siempre no llegué a ningun lado, mejor disfrutar del momento. ¿Alguien sabe como se escriben los manifiestos?

¿Se puede amar a alguien sin conocerlo? ¿Existe el amor a primera vista? ¿Existe ella o es parte de mi imaginacion? ¿Existe?


Te esperaría toda la vida
si supiera al menos
que un dia conmigo
desperatarás,
respirando mi aire
y ese dia sabré que valió la pena
esperar
al menos para ver el amanecer
con tus ojos brillar...
24/03/2003 11:04 PM - MP

Desiciones

Hoy no voy a venir con ninguna verdad. Simplemente estuve pensando en lo feo que es tener que tomar desiciones. Cuantas cosas se nos han presentado y nosotros hemos tenido que dejarlas pasar simplemente por pensar que es una mala desición. ¿Cómo se puede saber eso sin ver el descenlace? en retrospectiva yo, por ejemplo me hubiera gustado ser mil cosas antes de lo que soy ahora. Pero creo ciegamente que no me gustarian todas esas cosas que me gustan ahora, de otra manera que como soy ahora, que ilógico, ¿no?
Cuantas cosas tenemos que resignar y dejar de lado a lo largo de nuestra vida para luego mirar y pensar todo lo que no pudimos vivir o disfrutar. Ultimamente me está matando la idea de morir. Creo que pasar varias veces por el cementerio me dejó pensando en eso. Entiendo que es el ciclo natural (Bien al estilo The Lion King) pero verdaderamente quien está preparado para pasar a otra vida? O a una eternidad de pensamientos abstractos? Me carcome la duda saber que me espera y aún peor, darme cuenta de que en algún momento mi vida, todo mi ser dejará de existir.
Se me hace imposible escribir sobre esto, de solo pensar en las palabras, mi estómago se pone duro y me agarra como una especie de vacío que no me deja respirar.
¡Me estoy llendo por las nubes y encima no recuerdo que queria poner!
Creo que podría definirlo asi: Las desiciones, apestan...